¿Qué pasará con Álvaro Uribe Vélez de 'civil'?

Aunque el poder no es eterno, el Presidente había insistido en ‘perpetuarse’ en la Casa de Nariño. ¿Qué le deparará el destino a Uribe cuando ya no sea Presidente?

 
 

Por Marcos Perales Mendoza

La declaratoria de inexequibilidad proferida por la Corte Constitucional en contra de la Ley 1354 de 2009 ó Ley de Referendo, deja sin chance para una segunda reelección al actual Presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez.

En contra de un concepto enviado por el Procurador General de la Nación, en el sentido de que los vicios de forma no eran de importancia y por lo tanto este funcionario solicitaba que la Ley de Referendo fuera aprobada, con lo que apoyaba la reelección, la Corte Constitucional consideró que "hubo violaciones sustanciales al principìo democrático en Colombia", lo que dio pie al 'hundimiento' de la norma que permitiría una tercera aspiración al Presidente Uribe.

La mayoría de colombianos esperaba que la Corte actuara en derecho, que no se dejara influenciar por los voceros del Gobierno que "confiaban en que el Referendo iba a ser aprobado" ni por algunos medios de comunicación que se han visto 'ladeados' a favor del Presidente y su Gobierno.

A fe que los Magistrados de la Corte Constitucional estuvieron a la altura de sus dignidades; no dieron su brazo a torcer, pese a las presiones desde la Casa de Nariño, el Congreso y un sector de la política colombiana.

Según la Corte, la violación de los topes, las maniobras usadas por la campaña por el Referendo para hacerle esguinces a las normas electorales y las irregularidades en el trámite del Congreso hicieron ilegal esa iniciativa. "El respeto de los mecanismos, más que mero ritualismo, es garantía de las reglas fundamentales de la democracia", dijo la Corte en su fallo histórico. Es de recordar que Humberto Sierra, en una ponencia de 400 páginas, encontró cinco vicios de procedimiento.

Sierra Porto le dio especial importancia a la violación de los topes de los aportes personales, así como al hecho de que la expedición del certificado del Registrador Nacional del Estado Civil no llegó a tiempo, antes de la discusión de la iniciativa en el Congreso.

De igual manera, el Magistrado Sierra Porto consideró que el cambio de texto y la realización de una sesión en el Congreso, el 17 de diciembre de 2008, sin haber sido convocada en el Diario Oficial, hacen inconstitucional la ley que convoca al referendo. También consideró el Magistrado Humberto Sierra que fue ilegal la forma en la que varios Congresistas de Cambio Radical cambiaron de partido político.

QUÉ LE DEPARARÁ EL FUTURO A ÁLVARO URIBE?

En el exterior los medios recuerdan lo que le pasó al General Manuel Antonio Noriega en Panamá, cuando a pesar de ser uno de los Presidentes americanos más cercanos a los Estados Unidos, los gringos no tuvieron compasión cuando supieron que este militar estaba comprometido con el narcotráfico y en 1989 lo apresaron y lo llevaron ante las cortes judiciales para ‘empapelarlo’ y dejarlo hasta hoy en la cárcel. Recordemos que Noriega hizo una presidencia de facto cuando llegó en 1983.

En 1992 fue juzgado y condenado a 40 años de prisión, bajo la acusación de estar relacionado con el Cartel de Medellín, el mismo de Pablo escobar, primo de José Obdulio Gaviria, uno de los Consejeros del Presidente Uribe. La pena al ex Presidente Noriega se rebajó luego a 30 años y después a 20 por “buena conducta”.

La suerte del Presidente de Colombia, no digo que puede ser la misma de la de Noriega, pero si se podría asimilar, pues
Uribe figura (en documentos de la CIA en 1991) en un listado de asesinos y narcotraficantes donde también están, entre otros, el mismo Manuel Antonio Noriega, Pablo Escobar Gaviria, Dandenis Muñoz Mosquera alias ‘La Kika’, Gustavo Adolfo Mesa Meneses alias ‘El Zarco’, Fidel Castro Mejía alias ‘Rambo’, Jaime Eduardo Rueda Rocha (el asesino de Luis Carlos Galán Sarmiento), entre otros.

Mientras el ex Presidente de Panamá, Manuel Antonio Noriega, figura en el puesto 66 de la lista de la CIA, el actual Presidente de Colombia, está en la posición 82, con la siguiente descripción: “Un político colombiano y Senador dedicado a colaborar con el Cartel de Medellín a alto nivel gubernamental. Uribe fue relacionado con negocios relacionados con actividades de narcotráfico en EEUU. Su padre fue asesinado en Colombia por sus conexiones con los narcotraficantes. Uribe ha trabajado para el Cartel de Medellín y es un amigo íntimo de Pablo Escobar Gaviria. Ha participado en la campaña política de Escobar para conseguir el puesto de "asistente parlamentario" para Jorge Ortega. Uribe ha sido uno de los políticos, desde el Senado, que ha atacado todas las formas de tratados de extradición”.

La metamorfosis del Presidente de Colombia es latente, tal como lo señala la descripción de la CIA: “Uribe ha sido uno de los políticos, desde el Senado, que ha atacado todas las formas de tratados de extradición”. Cuando fue Senador era enemigo de la extradición; hoy cuando es Presidente en sus ocho años de mandato ha sido amigo de esa figura (quizá para congraciarse con los Estados Unidos) y ha enviado al país del norte a cerca de 300 colombianos solicitados por la justicia norteamericana, entre quienes están jefes paramilitares a quienes les había prometido que no serían sometidos a la justicia gringa.

Lo cierto es que el Presidente Álvaro Uribe Vélez no quiere abandonar la Casa de Nariño; por eso dio el cielo y la tierra para que le aprobaran el Referendo para su primera reelección en el 2004 (recordemos la entrega de Notarías, Embajadas, Consulados y otros cargos del Gobierno a los Congresistas que apoyaron su iniciativa -Alirio Villamizar Afanador, Iván Díaz Matéus, Teodolindo Avendaño, Yidis Medina Padilla, entre otros-) y, como luchó para que el Referendo que facilite su segunda reelección, fuera aprobado otra vez en el Congreso y sea aprobado por la Corte Suprema de Justicia.

Creo que en su interior, el Presidente Uribe teme dejar la Presidencia de Colombia, no porque podría correr la misma suerte del General panameño, sino porque quedaría desprotegido de la inmunidad que el cargo de otorga.