
En el falso túnel: ¿Hubo detrimento patrimonial? |
► Si se iba a construir la hidroeléctrica, ¿por qué el Gobierno de Uribe construyó
un falso túnel con vida útil para sólo seis años?
A comienzos comienzos de la década de los años 90, cuando se anunció la construcción de un falso túnel en el sitio Peña de San Pablo, sobre la transversal Barrancabermeja-Bucaramanga, el PERIÓDICO PORTADA lanzó la voz de alarma sobre un posible despilfarro de recursos, pues, más temprano que tarde, se iría a construir una hidroeléctrica sobre el río Sogamoso, cuyos trabajos terminados irían a inundar al sector donde se proyectaba el falso túnel.
Este Periódico recomendaba que, en lugar de construir una obra que sólo iría a servir unos pocos años, sería mejor invertir en la apertura de la llamada ‘Supervía’ que comunicaría, con menos tiempo de recorrido, a Bucaramanga con la Troncal del Magdalena y disminuiría el tiempo utilizado entre Bucaramanga y Barrancabermeja.
Sin embargo no hubo caso para esas solicitudes y en el año 2004 el Gobierno del Presidente Uribe firmó el Contrato Nº 829-04 con la firma Incoequipos S.A., por valor de $4.333 millones y la interventoría mediante Contrato Nº 792-04 con el Consorcio Miguel Morales y Cía. por valor de $321.290 millones y un plazo de ejecución de 7 meses. La obra inició en octubre de 2004, para la que se le adicionó la suma de $2.000 millones destinados a la construcción de dos módulos más del llamado túnel falso, que terminó con 80 metros de longitud. Con esto, se desechó de tajo la apertura de la ‘Supervía’ cuando ésta última estaba en fase dos, lista para abrir licitación.
El resultado salta a la vista: Sólo seis años después, el falso túnel desaparecerá bajo las aguas de la represa sobre el rio Sogamoso y los más de $6.654 millones allí invertidos, quedarán ahogados convertidos en una presunta mala inversión por parte del Gobierno nacional que no previó el futuro de la vía ni de las obras proyectadas para su ejecución en el lugar.
El llamado túnel falso evita, a uno elevado costo económico, la obstrucción de la carretera Barrancabermeja-Bucaramanga por frecuentes derrumbes, pero deja un hueco fiscal, cuyos dineros hubieran servido mejor con la puesta en funcionamiento de la ‘Supervía’.
Para fortuna de las finanzas nacionales, no se ejecutó la obra completa que consistía en la construcción de 12 módulos con una longitud total de 252 metros, que requería, a precios de mediados de 2004, una inversión alrededor de $15.000 millones.
Queda para el análisis el comportamiento del Gobierno del Presidente Álvaro Uribe Vélez con su Ministro de Obras, Andrés Uriel Gallego Henao, al ordenar la construcción de obras en lugares donde se proyectan otras de mayor envergadura que de manera irremediable provocan un daño fiscal.
LO NUEVO
Isagen, la empresa encargada de la construcción de la represa sobre el río Sogamoso, anuncia la desaparición del falso túnel y la construcción de dos verdaderos nuevos túneles para comunicar a Bucaramanga con Barrancabermeja y la Troncal del Magdalena, carretera que según el Gobierno nacional será construida con doble calzada.
Dice Isagen que con la construcción de los dos túneles se acortarán las distancias entre las dos principales ciudades del Departamento de Santander.
Por su parte el Gobernador Horacio Serpa Uribe ha señalado que Isagen ha dicho: “Tomamos todo el tramo de carretera que se inundará (23 km), lo remplazaremos por otra vía que no solamente entregaremos en las condiciones que está en la actualidad, sino será pavimentada, junto con la pavimentación que hará la Gobernación, toda la carretera, cerca de 40 km entre, San Vicente de Chucurí y la vía a Barranca, quedará totalmente pavimentada, es un logro que se alcanza luego de 45 años”. |