Los últimos acontecimientos contra defensores de Derechos Humanos, sindicalistas y dirigentes sociales, confirma la tesis de que el paramilitarismo en Barrancabermeja “continua vivo y nunca se ha desmovilizado”. Así lo sostienen defensores de Derechos Humanos de Bucaramanga, Bogotá y la propia ciudad del petróleo, consultados por Periódicoportada.com.
En los últimos días, la ciudad se ha estremecido con las denuncias relacionadas con amenazas de muerte infringidas por desconocidos contra tres dirigentes sociales de Barrancabermeja, dos de ellos representantes de los trabajadores y otro integrante de una organización defensora de Derechos Humanos.
ANTECEDENTES
Los hechos más recientes datan del año 2008 cuando sus directivos recibieron, por vía correo electrónico y correo escrito, más de nueve comunicados y panfletos firmados por grupos armados ilegales que se hacen llamar: Autodefensas Unidas de Colombia, Águilas Negras, Héroes de Castaño, de un grupo paramilitar comandado por alias ¨Don Mario¨ y las autodefensas Gaitanistas, donde se hacen amenazas directas de muerte contra todos los miembros de CREDHOS junto a otras organizaciones sociales; los integrantes de CREDHOS son estigmatizados como auxiliadores de la guerrilla y “cuya justificación condenan y consideran según estos desmovilizados rearmados paramilitares que nos deben asesinar so pretexto “de que Barrancabermeja y la región del Magdalena Medio salga adelante”, dice un comunicado expedido por CREDHOS.
Entre el 2009 y el 2011 se han producido 12 amenazas de muerte por el trabajo en defensa de la vida y las víctimas contra los miembros de CREDHOS por parte de los grupos paramilitares; entre otros hechos rechazables, sostiene el comunicado, “el 21 de mayo de 2010, al celular Nº 3102000494 del compañero Abelardo le enviaron un mensaje de texto desde un código de Nº 2120 en el que lo sentenciaban: “El riesgo de ser asesinado en cualquier vía o espacio público podía ocurrir en cualquier día de junio del 2010”, acción criminal que se ha complementado con seguimientos constantes desde vehículos públicos sin ningún distintivo que identifique su afiliación a empresas de transporte o entidad pública de la ciudad, tal y como se constató en el mes de julio de 2010, cuya placa del vehículo que exhibía era UPI 26 de la ciudad de Montería; situaciones y hechos que fueron denunciados antes las autoridades competentes y sin embargo, al día de hoy no hay ningún avance y mucho menos resultados sobre estas agresiones personales y colectivas”.
El día 26 de noviembre de 2011, denuncia la organización defensora de Derechos Humanos, “una nueva amenaza de muerte dirigida por los paramilitares denominados “Los Rastrojos” amenazaron las organizaciones sociales y con ellas a todos los miembros de CREDHOS”.
Recalca CREDHOS que última intimidación, que puso en riesgo de manera directa la vida del compañero Abelardo Sánchez Serrano y conmina a destierro de los miembros de CREDHOS en las próximas setenta y dos horas, “se realiza veinticuatro (24) horas después de una rueda de prensa que se llevó a cabo el día 12 de enero de 2012 para divulgar la conmemoración de los 23 años de la masacre de la Comisión Judicial de La Rochela donde se recordó que hubo participación de los paramilitares, los narcotraficantes y agentes de la fuerza pública del Estado durante la ejecución de este crimen de lesa humanidad acontecido el 18 de enero de 1989 en la Vereda La Rochela”.
“Como trabajadores de Derechos Humanos creemos que estas amenazas personales y colectivas a los miembros de CREDHOS son una retaliación a las constantes denuncias que realizamos contra las violaciones a los Derechos Humanos y crímenes de lesa humanidad que se vienen presentando en la región por parte de los paramilitares y los miembros de la fuerza pública en los casos de las ejecuciones extrajudiciales”, termina el comunicado de la entidad.
La arremetida a inicios del presente año tiene como víctimas de los grupos armados de derecha en Barrancabermeja, a los dirigentes William Mendoza y Juan Carlos Galvis, de la seccional de SINTRAINAL en Barrancabermeja y Abelardo Sánchez Serrano directivo de CREDHOS.
PRONUNCIAMIENTO
La Defensoría del Pueblo ha enfatizado que “durante los últimos meses ha sido de conocimiento público la intensificación de las amenazas y hostigamiento contra defensoras y defensores”. Destaca que “el principal escenario de riesgo […] continúa siendo la presencia de las nuevas estructuras armadas ilegales emergidas con posterioridad a la desmovilización de las autodefensas”.
Se refiere a agrupaciones denominadas “Los Rastrojos” y “Los Urabeños”, grupos que según la defensoría del Pueblo, están en una disputa territorial “por el control de la economía lícita e ilícita de la región del Magdalena Medio, de las rutas del narcotráfico (puertos de embarque, transporte de precursores químicos y derivados de la coca), el lavado de dinero, el cobro de extorsiones y el hurto de combustible”, situación que se repite en la ciudad si se tiene en cuenta que a finales del siglo pasado y comienzos del presente, se registró una situación similar cuando los paramilitares del llamado Bloque Central Bolívar, hacían presencia para sacar del camino a los grupos guerrilleros que se habían aposentado en la región desde tiempo atrás.
JUDICIALIZACIONES
Unida a la presencia paramilitar, la justicia también ha hecho presencia contra dirigentes de Derechos Humanos en Barrancabermeja. Uno de los casos más sonados ocurrió el 14 de septiembre de 2010, cuando agentes del Cuerpo Técnico de Investigación hicieron efectiva una orden de captura contra David Ravelo Crespo, directivo de Corporación de Derechos Humanos, CREDHOS, emitida por la Fiscalía 22 de la Unidad Nacional de Antiterrorismo en Bogotá.
A Ravelo lo sindican de haber hecho parte del grupo guerrillero que asesinó a David Núñez cala, por lo que le indilgan los delitos de concierto para delinquir y homicidio agravado. Estos cargos están fundados en los testimonios de dos paramilitares desmovilizados quienes rindieron testimonio dentro de su versión libre en el proceso de la Ley 975. A raíz de estas acusaciones, Ravelo se presentó de manera voluntaria ante la Fiscalía 3 en Barrancabermeja en febrero de 2009 para dejar constancia de su inocencia con su propio testimonio.
Además de Ravelo Crespo, integrantes de otras organizaciones sociales como la Organización Campesina del Valle del río Cimitarra, también han sufrido encarcelamientos al ser señalados de auxiliares de grupos guerrilleros, lo que no ha sido comprobado por la justicia, lo que la ha obligado a dejarlos en libertad. |